Learn more about the archaeological site of Juliobriga.


Categoría: News

Publicado el 28/10/2020

 

 

Juliobriga. La llegada.

Hispania, siglo I a. C. Toda la Península Ibérica ha sido ocupada por los romanos … ¿Toda? ¡No! Un territorio poblado por irreductibles cántabros resiste al invasor, con la sola pócima de la osadía. Estas son las coordenadas de tiempo, espacio y audacia en las que empieza nuestra historia. Tan fiera era la resistencia de los cántabros que el propio emperador de Roma, Octavio Augusto, se trasladó en persona al teatro de operaciones. Con aquella ocasión, Augusto fundó una ciudad, a la que dio el nombre de su padre adoptivo, Julio César, mostrando así mucho más agradecimiento y afecto filial que otro hijo adoptivo del emperador, este último rematadamente Bruto, que participó en el magnicidio del César por excelencia. Al nombre de su padre, añadió Octavio Augusto la voz fortificación, impuesta por la lógica de la guerra contra los cántabros, naciendo así para la historia la ciudad romana fortificada de Julióbriga.

Durante casi tres siglos, la ciudad se asentó y floreció como un nudo de comunicaciones e intercambios comerciales entre la meseta y los puertos del cantábrico. Finalmente, Julióbriga fue abandonada a finales del siglo III d. C. y cayó en un olvido del que empezó a rescatarla en 1768 el fraile agustino Enrique Flórez, quien relaciona los afloramientos arqueológicos de Retortillo, localidad del municipio de Campoo de Enmedio, a 3 kilómetros de Reinosa, con la antigua ciudad de Julióbriga. A partir de entonces fueron apareciendo estudios sobre el yacimiento, destacando a principios del siglo XX las excavaciones del alemán Schulten. Posteriormente, tras la Guerra Civil española se suceden las intervenciones arqueológicas de forma sistemática, primero bajo la dirección de quien fuera director del Museo de Prehistoria y Arqueología de Santander entre 1940 y1944, Jesús Carballo, pasando por otras excavaciones, hasta las de José Manuel Iglesias Gil, catedrático de historia antigua de la universidad de Cantabria entre 1980 y 2000.

 

 

Aún no está clara la relación de este yacimiento con los restos encontrados en Camesa y Rebolledo, a pocos kilómetros de Mataporquera, en el término municipal de Valdeolea, que también pueden ser visitados. Julióbriga, como corresponde a una edificación defensiva, se sitúa en lo alto de una loma, en un emplazamiento que proporciona una generosa vista del territorio circundante. Se estima que en el yacimiento de Riotuerto únicamente se ha excavado entre el 5 y el 10 por ciento de su trazado urbano.

Los principales elementos que podemos contemplar en este yacimiento son la Casa de los Morillos, el Foro, con un pequeño templo dedicado a Júpiter, el Tugurium y la Llanuca, con sus Tabernae y la Decumanus. Fuera de la época romana, encontramos en este emplazamiento la Iglesia Románica de Santa María, del siglo XII, cuyas piedras debieron de formar parte en su momento de las edificaciones de la ciudad romana.

Llama la atención la presencia en este entorno arqueológico de una edificación actual, el Centro Domus, una recreación de la Casa de Los Morillos, que es el lugar adecuado para empezar la visita de Julióbriga. El Centro Domus, además de reproducir las estancias de una vivienda romana, alberga una exposición permanente, en donde se exhiben los objetos más significativos recuperados durante las excavaciones arqueológicas de la ciudad. La visita se inicia con un audiovisual que recoge los antecedentes históricos y los hechos que dieron lugar a la fundación de la ciudad. Aquí nos explican que Octavio Augusto premió a los legionarios que lucharon en las guerras cántabras con la fundación de Emérita Augusta, la actual ciudad de Mérida, en Extremadura.

A continuación, podemos recorrer las principales estancias de una casa romana perteneciente a una familia de clase media-alta, como el atrium (patio interior), el lararium (altar), la culina (cocina), el triclinium (salón-comedor), el cubiculum (dormitorio) y la tabernae (tienda). Cada una de estas piezas reúne sus propias peculiaridades y se inserta dentro del conjunto del hogar obedeciendo al cumplimiento de unas funciones precisas, cuyo detalle abordaremos después de una primera parada de descanso antes de entrar de lleno en la vida cotidiana de los habitantes de Julióbriga.